domingo, 21 de octubre de 2012

Entrevista para la revista FLASH, sobre el libro "SER O NO SER HOMBRE. Viaje a la esencia de la identidad masculina"


Mañana día 22 sale publicada una entrevista que me hicieron para la revista publicitaria FLASH. La revista es gratuita y está disponible en Catalunya en las ediciones de Maresme, Blanes y Lloret, Barcelonés Norte, Vallés Oriental y Occidental, Gironès y Empordà-Costa Brava. 
A continuación transcribo la entrevista literal.  

1. En tu obra, tratas los miedos más profundos y las emociones más ocultas del hombre en sí... ¿Podría compararse, como ya argumentaba Freud, al hombre con un erizo al temer acercarse a otros por miedo a herir y ser herido? ¿Qué provoca este miedo?
Alberto Mena firmando libros
Yo no me atrevería a comparar al hombre con un erizo. Cuando somos bebés y niños, nuestra piel es suave, no vamos tan protegidos como un erizo o como un adulto que ha tenido que irse defendiendo para no sentir. La naturaleza es sabia y dispone a cada animal con aquellas características que mejor le ayudan a sobrevivir. Sí es cierto ese miedo que en menor o mayor medida todos tenemos a herir o a ser heridos. Y no sólo eso, sobre todo tenemos miedo al conflicto. Nuestra vivencia, muchas veces ha sido que en el conflicto, o me hacen daño o hago daño. En el fondo, me puedo quedar sólo y perder al otro. Pero no tiene por qué ser así. Si vamos armados de tantos pinchos como un erizo, que muchas veces sucede, es porque tenemos miedo a ser heridos y nos construimos un caparazón de esas dimensiones para protegernos del entorno, aunque al mismo tiempo que nos protegemos de lo que nos hace daño, nos protegemos también de lo que es bueno para nosotros. Necesitamos de la relación humana para vivir, y si vamos tan protegidos, ya me dirás cómo nos relacionamos... Por mi experiencia terapéutica puedo afirmar que ese miedo que sentimos cuando nos relacionamos tiene sus causas profundas en la forma en cómo nos hemos relacionado, básicamente con nuestra madre y con nuestro padre. A nivel profundo, lo que hemos vivido en la relación con ellos, luego lo volvemos a revivir en las relaciones que mantenemos con los otros. Alguien dijo que la infancia es el patio donde jugamos el resto de nuestra vida. No me canso de comprobar que efectivamente es así.

2. En el libro también tratas el tema de los niños. ¿Qué entorno podría ser saludable para el perfecto desarrollo de nuestros hijos?
Yo creo que tenemos que aprender a escuchar a los niños. El entorno más saludable, a grandes rasgos, es un entorno de confianza y respeto en que haya presencia y conexión con el padre y la madre, básicamente. A partir de ahí surgirán conflictos, entonces es importante saberlos gestionar en favor del crecimiento saludable de nuestro hijo. El entorno más favorable es aquel que escucha las verdaderas necesidades de los niños y las intenta satisfacer al máximo, al mismo tiempo que sitúa los límites necesarios para que el niño pueda crecer con una cierta contención y estructura. Cuando hablo de las verdaderas necesidades instintivas de los niños, en realidad son pocas. Básicamente necesitamos sobrevivir, necesitamos que el adulto nos proteja y nos dé seguridad, necesitamos nutrirnos afectivamente, ser queridos por lo que somos, ser escuchados y vistos... Necesitamos tener nuestro espacio, nuestro tiempo, necesitamos ser respetados en cómo somos, y necesitamos conocer al otro, poder entrar dentro de las cosas, entrar dentro de lo que nos gusta y dentro de las personas también con nuestra sexualidad, sobre todo a partir de la adolescencia. Cuando nacemos, tenemos derecho a que todas estas necesidades vayan siendo cubiertas. Los padres y madres tienen una gran responsabilidad en ello...

3. Hablas de controversia en tu libro. ¿Por qué crees que existen tantos tabúes respecto a las emociones masculinas?
Sí, hablo de controversia, sobre todo porque planteo una forma de relacionarnos más humana, y eso requiere estar con lo que necesitamos y sentimos como adultos responsables que nos relacionamos, y requiere estar con lo que necesitan y sienten los niños. Controvertido también puede ser el enfoque que hago con respecto a las causas profundas de la homosexualidad masculina, así como el enfoque con respecto a la llamada violencia de género. Con respecto a las emociones masculinas, sabemos que tanto el miedo como la tristeza van siendo negadas cada vez más a medida que crecemos. La agresión también. No sabemos gestionar nuestra vida emocional, cuando en realidad es la que nos gobierna. Y eso, como digo, no lo podemos aprender solos, necesitamos que nuestros padres nos acompañen para ir creciendo saludablemente. Concretamente en los hombres, sobre todo a partir de la adolescencia, la represión del miedo y la tristeza es tremenda... El hombre tiene que negar esas emociones porque si no, se le critica, se le juzga, se burlan de él. El hombre tiene que ser fuerte, el enfado y la rabia es la salida emocional a la que más recurre. Eso está más o menos permitido, pero con cuidado y sin llegar a la violencia y la destrucción. En ese sentido, me parece imprescindible una revisión profunda de la vida emocional de los hombres. Y de las mujeres también.

4. Tratas también la fidelidad y la pareja. ¿Son ciertos los prejuicios que se tienen tradicionalmente contra el sexo masculino en este ámbito? ¿Por qué, si no son ciertos, se llega a ellos?
Para mí, los prejuicios en general son sólo prejuicios. Sí es cierto que el hombre, en relación a la mujer, está más conectado con su necesidad de tener su espacio al margen de la familia, al mismo tiempo que también está más conectado que la mujer a la sexualidad. En ese sentido, la mujer acostumbra a reclamar más tiempo y espacio para estar con su pareja, y en general está más conectada a su necesidad afectiva que a su necesidad sexual. Sobre esa base se asientan algunos prejuicios que como dices, pueden tener las mujeres hacia los hombres. Sí es cierto que los hombres, tradicionalmente han tendido a ausentarse de la presencia y conexión que necesitan, tanto su pareja como sus hijos, para dedicarse más a su profesión. Pero algo está cambiando a ese nivel. Yo creo que en las relaciones de pareja la dificultad está en podernos relacionar más allá de nuestros prejuicios y más allá de nuestra propia historia. A partir de ahí podremos encontrarnos realmente con quien tenemos delante, más allá del ideal, del prejuicio o de las luchas de poder que tanto daño hacen en las relaciones de pareja.

5. Hablando del concepto tradicional de hombre, ¿es la agresividad algo inherente a él, o solo otro prejuicio?... ¿Se relaciona ello con la violencia de género?
La agresividad es una emoción absolutamente natural que puede activarse cuando nos frustran o nos agreden en nuestras necesidades. Sin la agresividad, seguramente no existiríamos como especie. Para mí, cuando tenemos prejuicios en relación a la agresividad, lo mejor sería plantearnos qué historia tenemos en relación a ella. Es decir, ¿qué nos pasa con la agresividad?, ¿cómo nos han tratado cuando nos hemos enfadado?, ¿cómo nos han tratado cuando se han enfadado con nosotros?... Cuando una emoción sana como la agresividad es reprimida y no se acepta de ninguna manera, ésta tiende a acumularse y por algún lugar acaba saliendo. Además, a la agresividad que en un momento dado puedo sentir, se le suma el miedo que también voy sintiendo si me enfado, porque a lo mejor me castigan, por ejemplo. Así se empiezan a mezclar las emociones naturales, y también se pervierten. La violencia es básicamente agresividad mezclada con miedo. Si en el fondo no tengo miedo, no hago daño, simplemente me enfado y defiendo lo que considero que es importante para mí. Me puedo enfadar cuando se me agrede, o cuando se me intenta manipular, o cuando se me miente, o cuando no se me respeta... Eso es algo natural. La violencia de género, en realidad es violencia. Pero hay muchas formas de violencia y destrucción, no sólo la de género entendida como una violencia del hombre hacia la mujer. La mujer también tiene violencia, aunque no la manifiesta con tanta claridad como el hombre. Este es un tema controvertido y polémico al que le dedico un capítulo entero. Yo le llamo “violencias de género” porque existen muchos tipos de violencia en las relaciones de pareja.

6. El instinto es una parte básica de nuestra psique... ¿Es importante escucharlo, o por el contrario hay que mantenerlo en silencio?
Al instinto hay que escucharlo, sin duda. El instinto es la vida, es lo que nos mueve hacia lo que necesitamos, es el motor que nos hace evolucionar como seres humanos y como especie. El instinto sólo contempla la vida, aunque algunos han tratado de hacernos creer que existe un instinto asesino y que la violencia forma parte de nuestra naturaleza. Pero eso no es así. Si somos violentos es precisamente porque no se han escuchado nuestras necesidades instintivas. Y no sólo eso, sino que muchas veces incluso se nos ha maltratado cuando hemos mostrado esas necesidades. A partir de ahí nos hemos sentido muy confusos y las emociones se han ido mezclando y acumulando. Ante este panorama la vida trata de tirar adelante, aunque sea con violencia. Pero en el fondo, detrás de la violencia siempre hay alguien dolido y dañado que se muestra como puede para que le vean en el daño que tiene. Si a la naturaleza se la trata bien, ésta florece saludable; si se la maltrata, la naturaleza se pervierte y se enferma. En función de cómo sea tratado en mis necesidades instintivas y en mis emociones, así creceré como persona... 

7. En tu obra se trata también la homosexualidad... ¿Cuáles son las causas de la homosexualidad, si es que se pueden analizar?
Sí se pueden analizar. En el libro hablo sobre las respuestas que el hombre homosexual ha obtenido del ambiente para finalmente elegir como objeto de deseo al progenitor del mismo sexo. A partir de varias decenas de casos clínicos de homosexuales que han realizado un proceso profundo de carácter psico-corporal, se ha llegado a conclusiones que coinciden en gran cantidad de casos. Hay experiencias de relación que el homosexual ha vivido básicamente con sus padres, que le marcan a nivel profundo en su elección sexual, que se define en la adolescencia. Es absurdo plantear que la homosexualidad sea un hecho exclusivamente genético. Hay unas causas ambientales, es decir, relacionales, que marcan el carácter a todos los niveles. Creo que nos alargaríamos demasiado si entramos en las causas de la homosexualidad, mejor leer el capítulo que te comento...

8. Siempre se ha dicho que el mayor misterio es qué piensa una mujer. ¿Estás de acuerdo, o el hombre puede ser igual de complejo?... ¿Cuáles son las diferencias entre el pensamiento masculino y femenino y su esencia?
Yo creo que tanto la mujer como el hombre somos muy complejos. El ser humano es absolutamente complejo, aunque en el fondo, en realidad es sencillo. Fíjate que llevamos años investigando sobre el ser humano y aún estamos tratando de comprenderlo. Las diferencias entre hombre y mujer son muchísimas, aunque en el fondo, es más lo que nos une que lo que nos separa. ¿Es paradójico verdad? Pero es así. Si queremos saber qué piensa una mujer, lo mejor que podemos hacer es preguntárselo. Y si no nos queda claro lo que nos dice, habrá que insistir hasta que me aclare yo y se aclare ella. Las diferencias entre hombre y mujer son muchísimas. Necesitaríamos 2 ó 3 entrevistas para nombrarlas todas. En general, la mujer está más conectada a sus emociones y ahí muchas veces se arma líos importantes. En ese sentido el hombre es más racional y no atiende tanto a lo que siente. La mujer está más conectada a su cuerpo, el hombre en cambio, no atiende tanto a sus necesidades corporales y a lo que siente. Y eso tiene unas consecuencias en nuestra salud. La mujer puede ser un misterio porque cuando siente puede tener mucha confusión, con lo cual no sabemos lo que piensa. El hombre piensa más que siente, pero le cuesta mucho más expresarse. Desde ese lugar, hombre y mujer son misterios que necesitan encontrarse para conocerse de verdad. Pero antes, uno debiera conocerse y encontrarse a sí mismo.

9. Además de participar en varios grupos psicoterapéuticos y terapias, comentas tu propio análisis como parte fundamental del libro. ¿Hasta qué punto es importante la introspección en este campo?
Yo más que un análisis, que es como se le llama desde el psicoanálisis, le llamaría más bien “proceso psicoterapéutico corporal de carácter profundo” porque no sólo es un análisis desde la mente, sino que implica a todo el cuerpo y a todo lo que soy. Sobre todo en el campo de la psicología y de las relaciones humanas, a mí me parece esencial una introspección seria y profunda. Yo creo que uno debe experimentar por sí mismo, además de verlo en pacientes, pero sobre todo experimentarlo en sí mismo para poder plasmar la experiencia con rigor. Sólo desde el pensamiento, me puedo montar unas historias rocambolescas que nadie entiende. Es necesario mojarse para saber cómo es el agua, de qué está hecha y qué efectos tiene. Quiero decir que es tan importante mirar el río desde la orilla como sumergirse en él para realmente conocer aquello que uno afirma. Y si lo hace acompañado, mejor que mejor. Yo hace más de 10 años que estoy en proceso psicoterapéutico personal, que considero que es fundamental para poder ejercer mi profesión. Y también me avala mi formación profesional, mi experiencia como terapeuta en el acompañamiento que realizo con pacientes... Durante algunos años llevé un grupo de adolescentes hombres, y también he vivido la experiencia de formar parte de un grupo de hombres en busca de la identidad masculina. Desde esa base fue naciendo en mí la necesidad de escribir sobre los hombres y sobre la identidad masculina. 

10. ¿Qué te ha llevado a escribir este libro? ¿A quién se dirige? ¿Qué pretende?
Después de tres años como miembro de un grupo de hombres en busca de la identidad masculina, fui sintiendo, desde el corazón, la necesidad de escribir para dar a conocer aquello que personalmente descubrí en ese grupo y que para mí fue tan importante. El libro pretende dar a conocer mi visión sobre el ser humano, sobre el hombre y sobre las relaciones humanas. Entre otros muchos objetivos, pretendo que la lectura del libro le produzca al lector algún tipo de transformación interna, que se le mueva algo... ¿A quién va dirigido? A todo el mundo: hombres y mujeres, desde los 16 años hasta la vejez. Va dirigido a las personas curiosas que desean saber, a las personas que siguen buscando en la vida algo que les dé cada vez más sentido. Y va dirigido también a cualquiera que tenga interés en el ser humano en general y en los hombres en particular.

11. ¿Cómo se puede conseguir tu libro online e impreso?
El libro puede conseguirse online en www.bubok.es. Puede adquirirse impreso o en ebook. En ebook también está disponible en lacasadellibro.es, elcorteingles.es, etcétera, y en formato kindle está disponible en Amazon. A pie de calle se encuentra en las librerías Catalonia y Alibri en Barcelona y en la Librería Robafaves de Mataró. Por el momento se está gestionando la distribución del libro por toda España, aunque eso tardará un poco más. Si alguna persona está interesada en adquirir el libro, también puede ponerse en contacto conmigo y le diría cómo. La forma de contactar la encuentran en mi Blog.

Para saber más sobre el libro, haz clic aquí.



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2 comentarios:

  1. hola alberto, como estas? espero que bien. He leido tu entrevista y me ha gustado mucho, queria felicitarte por tu libro, espero que tenga mucho exito, y desde mi punto de vista parece bastante interesante, haber si lo compro para que me lo firmes jejej, un abrazo

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  2. Gracias Juan Manuel. Ponte en contacto conmigo y hablamos...
    Un abrazo

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